La zona de afección de la leishmaniosis y por tanto la elegida para la introducción del búho real, es el parque de Bosque Sur, un espacio verde periurbano de 20 kilómetros localizado entre los municipios de Leganés, Fuenlabrada, Getafe y Pinto. La reforestación de la zona comenzó en 2005, integrándose dos parques más maduros ya existentes (Polvoranca en Leganés y la Alhóndiga en Getafe) y recuperándose 3 kilómetros de riberas del arroyo Culebro.
El parque cuenta con gran número de árboles y arbustos típicos del monte mediterráneo, como son la encina (Quercus ilex), alcornoque (Quercus suber), coscoja (Quercus coccifera), retama amarilla (Retama sphaerocarpa), jara pringosa (Cistus ladanifer) y lentisco (Pistacia lenticus).
Tradicionalmente la zona que rodea estos núcleos urbanos ha sido una zona de cultivos cerealísticos también aprovechada cinegéticamente. Con la creación del parque, se valló su entorno perimetral, impidiendo el paso de depredadores terrestres y se prohibió la caza; estos factores, unidos a la alta productividad de crías de la liebre (potencial medio de 16,2 lebratos por hembra y año; Fernández et al., 2010), hizo que se disparasen las densidades de estas.
Como se explicó con anterioridad, los elementos más importantes a la hora de la nidificación del búho real es que se trate de áreas no muy cerradas de bosque, sin restricciones para el vuelo y con abundancia de recursos tróficos. El espacio coincidirá con el área de preferencia de los lagomorfos (suelo de uso agropecuario, formaciones arbustivas y poca altitud relativa; Carrascal et al.,2005). El bosque joven y la superpoblación de liebres existentes en el parque, cumplirían pues con los requisitos mínimos para el establecimiento permanente de los búhos reales introducidos.
La zona de afección de la leishmaniosis y por tanto la elegida para la introducción del búho real, es el parque de Bosque Sur, un espacio verde periurbano de 20 kilómetros localizado entre los municipios de Leganés, Fuenlabrada, Getafe y Pinto. La reforestación de la zona comenzó en 2005, integrándose dos parques más maduros ya existentes (Polvoranca en Leganés y la Alhóndiga en Getafe) y recuperándose 3 kilómetros de riberas del arroyo Culebro.
El parque cuenta con gran número de árboles y arbustos típicos del monte mediterráneo, como son la encina (Quercus ilex), alcornoque (Quercus suber), coscoja (Quercus coccifera), retama amarilla (Retama sphaerocarpa), jara pringosa (Cistus ladanifer) y lentisco (Pistacia lenticus).
Tradicionalmente la zona que rodea estos núcleos urbanos ha sido una zona de cultivos cerealísticos también aprovechada cinegéticamente. Con la creación del parque, se valló su entorno perimetral, impidiendo el paso de depredadores terrestres y se prohibió la caza; estos factores, unidos a la alta productividad de crías de la liebre (potencial medio de 16,2 lebratos por hembra y año; Fernández et al., 2010), hizo que se disparasen las densidades de estas.
Como se explicó con anterioridad, los elementos más importantes a la hora de la nidificación del búho real es que se trate de áreas no muy cerradas de bosque, sin restricciones para el vuelo y con abundancia de recursos tróficos. El espacio coincidirá con el área de preferencia de los lagomorfos (suelo de uso agropecuario, formaciones arbustivas y poca altitud relativa; Carrascal et al.,2005). El bosque joven y la superpoblación de liebres existentes en el parque, cumplirían pues con los requisitos mínimos para el establecimiento permanente de los búhos reales introducidos.